RED
DE AMOR!!!
En 1 Juan 4:8 dice que Dios
es amor. Algo que he entendido es que el amor de Dios no es igual al nuestro. Su
amor es incondicional. Es nuestro parece estar limitado por alguna u otra cosa.
Parece que casi siempre hay un interés de por medio para dar amor. Gloria
porque nuestro Padre demostró su inmenso amor al dar a su único hijo Cristo
Jesús.
Por mucho tiempo hemos creído
que el amor se demuestra en palabras. Error!!! El verdadero amor se demuestra
en acciones. 1 Corintios 13:1-13 habla de manera detallada todo lo que hace el
verdadero amor: es sufrido, es benigno, no tiene envidia, no es jactancioso, no
se envanece, no hace lo indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda
rencor, no se goza de la injusticia, se goza de la verdad, todo lo sufre, todo
lo cree, todo lo espera, todo lo soporta, el amor nunca deja de ser.
Estas palabras se las escribía
Pablo a la iglesia de Corinto pues estaban llenas de dones, hablaban en
lenguas, pero habían perdido lo más importante: El amor. Por eso les dice que
de nada sirve tener tantos dones y no tener amor 1 Corintios 13:1. Vemos tantas
cosas que conllevan a decir AMOR en la biblia y en estos momentos es cuando
decimos: nos falta mucho para llegar al verdadero amor. Podemos aplicar este
amor en todas las áreas de nuestras vidas, no solo a la iglesia. El amor de
pareja tiene que llevar por ejemplo mucho perdón, nada de egoísmo.
El amor de familia igual. La
mayoría de la juventud ha sido marcada por padres separados, ausencia del
mismo, otros que los tienen pero nunca estuvieron cuando mas los necesitaba. Aun
y cuando nuestras vidas deben de llevar un proceso de sanidad interior, el
tener padres perfectos no nos haría completamente felices, pues igual
necesitamos el amor del Padre Celestial.
En caso de las iglesias,
podemos tener multitud de dones, talentos, ministerios, diferentes llamados,
pero si no tenemos el vínculo perfecto que es el amor como lo describe
Colosenses 3:14 sería difícil llegar a conocer el corazón del Padre. Por eso
Jesús en Juan 15:12, 17 les dice a sus discípulos hablando de llevar frutos:
este es mi mandamiento que os améis los unos de los otros. Lo repitió de nuevo:
que os améis unos a otros.
Pero cuando conocemos al
Padre y entendemos lo que su hijo hizo por cada uno de nosotros, caemos en una
red de amor. Es como una tela de araña. No podemos salir, pues sabemos que tal
sacrificio invaluable, nadie lo haría. Hablar de estos temas no es fácil,
seríamos mentirosos si lo predicáramos y no lo viviéramos.
Por cuanto el padre me amó
por esa muestra de amor en la Cruz, mi corazón se llena de amor para
agradecerle cada día por su misericordia.