Aló,
si, te oigo!!!
Hechos
10: 1-8
¿Cuántas veces hemos
pensando que nuestras oraciones van hacia la nada? Hoy te quiero decir que esto
no ocurre, nuestras oraciones “conversaciones” con nuestro padre me hacen
recordar a una llamada de teléfono: hay alguien que siempre dice Aló… así es nuestro
padre. Siempre habrá un alooo de su parte.
El libro de los hechos
cuenta que un hombre llamado Cornelio. Este hombre aun y cuando no era
cristiano presentaba características que al señor le agradaban: Piadoso,
temeroso de Dios con toda su casa, hacía limosna al pueblo y SIEMPRE ORABA A
DIOS. (V2) Este hombre pudo experimentar algo asombroso: tuvo una visión donde
un ángel entraba y le decía que sus ORACIONES (lo primero que menciona la
escritura) y tus limosnas han subido para memoria delante de Dios. (V4)
No sé tú, pero al leer este
pasaje puedo entender que al señor no le importa nada más que nuestras
oraciones. Es impresionante saber que al igual que Cornelio nuestras oraciones
también están en memoria delante de él. Que aun y la obra que hacia con el
pueblo, de dar esas ofrendas, el señor no las habría reconocido si no hubieran
sido de corazón. Me pregunto: ¿Cornelio pensó en algún momento que Dios le
fuera a responder de esa manera?
Podemos quizás razonar qué pudo haber pensado, pero
en ese momento el ángel le da unas ciertas instrucciones, él lo único que hizo
fue obedecer (recordemos, era un hombre temeroso de Dios). Su oración fue
escuchada con un gran propósito: conocer el nombre de Cristo. Si, nos
preguntamos: ¿Acaso los no cristianos también son oídos por el señor? Cornelio
fue un claro ejemplo.
La misericordia del señor
fue tan grande sobre la vida de Cornelio, que tuvo una visión, pero que a la
vez otro hombre (Pedro), el señor le mostraría lo que ocurría (Este será el
próximo tema del día lunes). Algo que me deja impresionada en esta historia es
que una oración sirve de conexión para muchos (efecto dominó). Una red
Espiritual que está en vivo.
Dios es galardonador de los que le buscan. Hebreos
11:6 La invitación es que hoy y mañana obtengamos este galardón que es nuestro
señor Jesucristo. Bendiciones…