MI MEJOR PERFUME!!!
Lucas
7:36-50
“En los tiempos de Jesús,
cuando una chica llegaba a la edad de casarse, su familia compraba un frasco de
alabastro y lo llenaba de valioso aceite. El tamaño del frasco y la cantidad de
aceite equivalían a las riquezas de su familia. Este frasco de alabastro podía
ser su dote. Cuando un joven le pedía en matrimonio, ella podía responder
rompiendo el frasco de alabastro a sus pies. Ese gesto de ungir los pies lo
honraba”. Dabby Jones y Jackie Kendall en su libro “Dama en Espera”.
Si nos pudiéramos remontarnos
a la época de Jesús sería un privilegio estar junto a él. Siempre me he
preguntado: ¿si estuviera Jesús en persona (como en la época de los discípulos)
que haríamos al tenerlo tan cerca? No puedo pensar por nadie, ni sabría que
haría cada uno al tenerlo cerca. Tampoco sabría que haría!!!
Una de mi historias
favoritas (aunque todas) es la representada en Lucas. Hasta lleva por título
“Una pecadora unge los pies de Jesús”. Si, era una pecadora ungiendo los pies
de Jesús!!! Veamos que pasó con esta mujer al ver a Jesús cerca y al fariseo
que estaba con Jesús.
1)
“Uno de los fariseos rogó a Jesús
que comiese con él. Y habiendo entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa”
(V36). Puedo imaginar por un momento al fariseo: todo elegante con mucho
dinero, mucha comida, gente que le sirviera, Ah y por supuesto diría en su
mente este que hace milagro, sana y predica por todos lados aceptó mi
invitación.
2)
“Entonces una mujer de la
ciudad, que era pecadora, al saber que Jesús estaba a la mesa en casa del
fariseo, trajo un frasco de alabastro con perfume; y estando detrás de él
a sus pies, llorando, comenzó a regar con lágrimas sus pies, y los enjugaba con
sus cabellos; y besaba sus pies, y los ungía con el perfume” (V37-38) puedo
imaginar a esta mujer llamada “pecadora” estaría caminando cerca y de repente
vio a Jesús y corrió donde él se encontraba, sin palabras, sin petición, sin
nada mas que hacer derramó el perfume (Lee la introducción), en el que le
quería expresar el compromiso que quería tener con él. QUE HERMOSO!!! Pero esto
no quedó ahí, regó con lagrimas sus pies hasta los enjugó con sus cabellos y
comenzó a besarlos. Creo que mi imaginación no alcanzaría para pensar que
estaría sintiendo esta mujer al hacer eso. Esto va más allá de las palabras.
Creo que la cara de Jesús era como: nadie nos interrumpa, buscaba esto desde
hace mucho, al fin una persona “pecadora” que quiere tener un serio compromiso
conmigo.
3)
Siempre hay alguien que cuestione lo que
hacemos para el señor aun en nuestra imperfección y pecado. Este fariseo no fue
la excepción también tuvo pensamientos contrario pero Jesús lo confrontó le
puso un ejemplo que no importa Cuantos ni la Gravedad de tus pecados, lo que
importa es quién PERDONA TUS PECADOS. Jesús reconoció lo que hizo esta mujer: Y
vuelto a la mujer, dijo a Simón: ¿Ves
esta mujer? Entré en tu casa, y no me diste agua para mis pies; mas ésta ha
regado mis pies con lágrimas, y los ha enjugado con sus cabellos. No me diste beso; mas ésta, desde que
entré, no ha cesado de besar mis pies. No
ungiste mi cabeza con aceite; mas ésta ha ungido con perfume mis pies. Por lo cual te digo que sus muchos
pecados le son perdonados, porque amó mucho; mas aquel a quien se le perdona
poco, poco ama. Y a ella le dijo: Tus
pecados te son perdonados. (V44-48)
Si
aun no conoces de este Dios verdadero, te digo que a él no le importa tu
pecado, sino tu arrepentimiento. No le importa la formalidad con la que lo recibes,
sino la sencillez con la que te acercas a él.
¿Tienes
el mejor perfume (corazón) para darle a Jesús? No se tu, pero hoy quiero
derramarle el perfume mas caro, con la mejor fragancia a ese que dio su vida
por ti y por mi. Llena tu frasco de ese aceite (Espíritu Santo) para suba tu
adoración como un olor fragante. Aleluya…
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