miércoles, 25 de julio de 2012


MI  MEJOR  PERFUME!!!
Lucas 7:36-50

“En los tiempos de Jesús, cuando una chica llegaba a la edad de casarse, su familia compraba un frasco de alabastro y lo llenaba de valioso aceite. El tamaño del frasco y la cantidad de aceite equivalían a las riquezas de su familia. Este frasco de alabastro podía ser su dote. Cuando un joven le pedía en matrimonio, ella podía responder rompiendo el frasco de alabastro a sus pies. Ese gesto de ungir los pies lo honraba”. Dabby Jones y Jackie Kendall en su libro “Dama en Espera”.

Si nos pudiéramos remontarnos a la época de Jesús sería un privilegio estar junto a él. Siempre me he preguntado: ¿si estuviera Jesús en persona (como en la época de los discípulos) que haríamos al tenerlo tan cerca? No puedo pensar por nadie, ni sabría que haría cada uno al tenerlo cerca. Tampoco sabría que haría!!!

Una de mi historias favoritas (aunque todas) es la representada en Lucas. Hasta lleva por título “Una pecadora unge los pies de Jesús”. Si, era una pecadora ungiendo los pies de Jesús!!! Veamos que pasó con esta mujer al ver a Jesús cerca y al fariseo que estaba con Jesús.

1)   “Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa” (V36). Puedo imaginar por un momento al fariseo: todo elegante con mucho dinero, mucha comida, gente que le sirviera, Ah y por supuesto diría en su mente este que hace milagro, sana y predica por todos lados aceptó mi invitación.

2)    “Entonces una mujer de la ciudad, que era pecadora, al saber que Jesús estaba a la mesa en casa del fariseo, trajo un frasco de alabastro con perfume;  y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus pies, y los ungía con el perfume” (V37-38) puedo imaginar a esta mujer llamada “pecadora” estaría caminando cerca y de repente vio a Jesús y corrió donde él se encontraba, sin palabras, sin petición, sin nada mas que hacer derramó el perfume (Lee la introducción), en el que le quería expresar el compromiso que quería tener con él. QUE HERMOSO!!! Pero esto no quedó ahí, regó con lagrimas sus pies hasta los enjugó con sus cabellos y comenzó a besarlos. Creo que mi imaginación no alcanzaría para pensar que estaría sintiendo esta mujer al hacer eso. Esto va más allá de las palabras. Creo que la cara de Jesús era como: nadie nos interrumpa, buscaba esto desde hace mucho, al fin una persona “pecadora” que quiere tener un serio compromiso conmigo.

3)   Siempre hay alguien que cuestione lo que hacemos para el señor aun en nuestra imperfección y pecado. Este fariseo no fue la excepción también tuvo pensamientos contrario pero Jesús lo confrontó le puso un ejemplo que no importa Cuantos ni la Gravedad de tus pecados, lo que importa es quién PERDONA TUS PECADOS. Jesús reconoció lo que hizo esta mujer: Y vuelto a la mujer, dijo a Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu casa, y no me diste agua para mis pies; mas ésta ha regado mis pies con lágrimas, y los ha enjugado con sus cabellos.  No me diste beso; mas ésta, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies.  No ungiste mi cabeza con aceite; mas ésta ha ungido con perfume mis pies.  Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; mas aquel a quien se le perdona poco, poco ama.  Y a ella le dijo: Tus pecados te son perdonados. (V44-48)

Si aun no conoces de este Dios verdadero, te digo que a él no le importa tu pecado, sino tu arrepentimiento. No le importa la formalidad con la que lo recibes, sino la sencillez con la que te acercas a él.

¿Tienes el mejor perfume (corazón) para darle a Jesús? No se tu, pero hoy quiero derramarle el perfume mas caro, con la mejor fragancia a ese que dio su vida por ti y por mi. Llena tu frasco de ese aceite (Espíritu Santo) para suba tu adoración como un olor fragante. Aleluya…

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