miércoles, 5 de septiembre de 2012


HASTA POR ELLOS TENEMOS QUE ORAR!!!
Job 42:8-12

Para nadie es un secreto de la vida que llevo Job. Si queremos buscar a un hombre que pasó de todo, que la mujer le dijo que maldijera a Dios, perdió sus bienes, sus hijos, su amigos (aquí haremos énfasis), ese es Job.

Los amigos de Job (así los menciona la palabra) hicieron rondas de preguntas, críticas o juicios hacia Job por todo lo que estaba pasando. En este tema no mencionaremos tanto lo que ellos hicieron, sino aquello que el señor le pidió a hacer a Job como siervo. Lo cierto es que esas famosas rondas de preguntas que hicieron llegó un momento que el señor le dice a esos famosos amigos: un momento, mi ira se ha encendido contra ustedes, no han hablado lo recto como si siervo Job.

Para el señor decir todo, es porque sin duda, las palabras de sus amigos no fueron las mejores al referirse de Job. El señor le pide a esos amigos que hagan un holocausto, pero a Job le pidió orar por ellos. Les confieso que lo que mas me impresionó de este libro fue esta última parte. ¿Por qué el señor les llama a estos amigos? El señor tiene algo escondido siempre.

Y quitó Jehová la aflicción de Job, cuando él hubo orado por sus amigos; y aumentó al doble todas las cosas que habían sido de Job. (V10)

Si razonamos y decimos por qué Job oró por sus amigos, fue porque el señor así lo indicó. No fue opcional la oración de Job. Fue una orden del señor. Si oró por ellos es porque tuvo que perdonar. No dice cuanto tiempo estuvo orando, pero si es importante tomar este ejemplo. No es fácil perdonar, pero el Espíritu Santo es quien nos ayuda a hacerlo. Si lo hacemos en nuestras fuerzas seguramente nuestro corazón se arrugaría, pero si es en la fuerza del señor, eso se va. El perdón trae gozo. Pero cuando perdonamos olvidamos. ¿Cuántos no hemos tenido que doblar muchas rodillas para esto?

Pero cuando Job hizo este acto de madurez, el señor quitó su aflicción, y lo bendijo el doble. Mi prima María Sánchez me enseñó algo muy importante: Nuestra cuenta es con el señor. A él le interesa que nuestro corazón este limpio. También pienso que si a Job no le costó perdonar fue porque estaba cerca del señor.

Quiero ser como Job, en este aspecto. Y bendijo Jehová el postrer estado de Job más que el primero. (V12)

No hay comentarios:

Publicar un comentario