jueves, 20 de septiembre de 2012





HASTA EN UN PEZ?
Jonás cap2

Sin duda, donde sea podemos elevar una oración. Para orar o conversar con Dios, no necesitamos un teléfono con saldo. Gracias al sacrificio de Jesús que saldó esa deuda, y hoy podemos entrar confiadamente a su presencia. 

Jonás era un profeta el cual Dios le había indicado una misión, pero este huyó de su presencia. Dios en su infinita misericordia detuvo a este hombre para que cumpliese de cualquier forma con el propósito. No sé si fue la mejor manera pero Jonás se arrepintió, obedeció. 

Creo que si hoy estuviéramos en el vientre de un pez no sería muy grato. Aquí se encontraba Jonás, dentro de un Pez por no obedecer la voz de Dios. Pero aun ahí este hombre oró y lo más importante es que Dios oyó su voz. Entonces oró Jonás a Jehová desde el vientre del pez (V1) no sé donde te encuentras en estos momento, pero puedes orar como lo hizo Jonás.

Este hombre de Dios invocó en su angustia, y Dios lo oyó; desde el seno del Seol clamó y su voz escuchó el señor. (V2) este seno del Seol es el centro de la tierra, la tumba, lejos de la presencia de Dios. Jonás sabia en la situación tan delicada en la que se encontraba. En el versículo 5 dice que las ondas y las aguas lo rodearon hasta el alma y hasta las algas se enredaron en su cabeza. Estas ondas y aguas son las diferentes circunstancias en las que podamos encontrarnos y esas algas en su cabeza son los pensamientos que atormentan. 

¿De dónde sacó fuerzas Jonás para orar? No lo sé. Pero lo hizo, aun en su pecado. La misericordia de Dios estuvo sobre su vida; la podemos ver cuando en el verso 6 dice que Jehová sacó su vida de la sepultura. Y su oración llegó hasta su santo templo. A lo largo de leer la biblia he comprendido que Dios no te dejará hasta que hayas cumplido el propósito con el cual te llevó o te trajo a cualquier lugar. 

Mas yo con voz de alabanza te ofreceré sacrificios; pagaré lo que prometí le dice Jonás al señor. La alabanza debe de estar continuamente en nuestras bocas… no solo como sacrificio, sino también de agradecimiento. La salvación es de Jehová (V9) nunca pongamos nuestra esperanza en algún ser humano. A la verdad todos nos equivocamos, pero el que no se equivoca ni falla es el todopoderoso. 

Y mando Jehová al pez; y vomitó a Jonás en tierra. (V10) que gran experiencia tuvo este hombre al estar 3 días y 3 noches (Cap1:17) pero que hermoso es Dios pues no solo lo mantuvo en este pez, sino que lo salvó de ahogarse en el mar. Y su final fue en tierra firme. No sé en qué tipo de pez podamos estar metidos, pero Dios ordenará a ese pez a que nos vomite en tierra firme!!!

Busqué a Jehová, y él me oyó, y me libró de todos mis temores. Salmo 34:4

No hay comentarios:

Publicar un comentario